Reflexiones ante la naturaleza
Iba siguiendo nomás a mis deseos más irracionales y banales
Esta simple consigna me proporcionaba una gran libertad
Y aún así la mirada de la gente al verme pasar me generaba cierta curiosidad ya conocida
También tengo que reconocer, es una sensación que nunca dejará de reconfortarme un poco
A veces necesitamos de los otros
*****
No sabía si añoraba la imagen en mi memoria, más que el verdadero momento
Pero después de un tiempo sumergida entre fuerzas naturales, imaginando que toda esa gente no estaba allí
Nuevamente me llegó el fluir con la marea
Configuré mi mente y entendí el querer que me azotaba con tanta fuerza
La misma fuerza con la que el mar me trasladaba de un lado a otro.
Al fin y al cabo pertenezco a un signo de agua, pensé ingenuamente
Un poco atontada ante su ímpetu
Volví a reflexionar; por que quería que la multitud desapareciera?
Es que, para gozar de la naturaleza debemos estar completamente solos?
Me pregunté si así de egoístas somos los seres humanos
Luego se me ocurrió, que en verdad debe ser muy difícil encontrar la legítima soledad
Más bien física, porque en el alma seguramente seamos solitarios
Comenzó a parecerme rara la idea de la comunión con uno mismo basada en la autosuficiencia, y me pareció llegar reiteradamente a la conclusión de que sin otros, tampoco soy nada
Acaso, podría serlo todo, si no hubiera más que mi único ser?
Esta simple consigna me proporcionaba una gran libertad
Y aún así la mirada de la gente al verme pasar me generaba cierta curiosidad ya conocida
También tengo que reconocer, es una sensación que nunca dejará de reconfortarme un poco
A veces necesitamos de los otros
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No sabía si añoraba la imagen en mi memoria, más que el verdadero momento
Pero después de un tiempo sumergida entre fuerzas naturales, imaginando que toda esa gente no estaba allí
Nuevamente me llegó el fluir con la marea
Configuré mi mente y entendí el querer que me azotaba con tanta fuerza
La misma fuerza con la que el mar me trasladaba de un lado a otro.
Al fin y al cabo pertenezco a un signo de agua, pensé ingenuamente
Un poco atontada ante su ímpetu
Volví a reflexionar; por que quería que la multitud desapareciera?
Es que, para gozar de la naturaleza debemos estar completamente solos?
Me pregunté si así de egoístas somos los seres humanos
Luego se me ocurrió, que en verdad debe ser muy difícil encontrar la legítima soledad
Más bien física, porque en el alma seguramente seamos solitarios
Comenzó a parecerme rara la idea de la comunión con uno mismo basada en la autosuficiencia, y me pareció llegar reiteradamente a la conclusión de que sin otros, tampoco soy nada
Acaso, podría serlo todo, si no hubiera más que mi único ser?
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