Secundario y cosas sin decir
Y en algún momento me iba a caer la ficha. Si, termine el secundario. Toda esa etapa larguísima, casi interminable, formadora de tantas memorias y recuerdos culminó. Ya no queda nada por hacer, no hay promo, no hay colegio, no hay compañera de banco. Y no hay un día, un puto día en el que no piense en eso, inevitablemente. Claro está que las heridas no se pueden saltear, esquivar. Hay que afrontarlas. Todo este último año fue muy duro para mi, y terminó de una manera que quizás no esperaba, no quería. Hoy la mitad de las personas con quiénes pase mis últimos tres años de colegio ya no me hablan, ni yo a ellas, lo que es más, ni siquiera nos saludamos si en alguna ocasión nos vemos. Miles de veces dije, pero a mi que carajo me importan esas personas??? No se parecen a mi en nada, no son compatibles conmigo, y muchas veces hasta no me sentía identificada con el grupo. Pero ese sentimiento guardadito ahí siempre está. Esa angustia chiquitita que cuando le doy una ínfima atención se va ag...