Reflexiones ante la naturaleza
Iba siguiendo nomás a mis deseos más irracionales y banales Esta simple consigna me proporcionaba una gran libertad Y aún así la mirada de la gente al verme pasar me generaba cierta curiosidad ya conocida También tengo que reconocer, es una sensación que nunca dejará de reconfortarme un poco A veces necesitamos de los otros ***** No sabía si añoraba la imagen en mi memoria, más que el verdadero momento Pero después de un tiempo sumergida entre fuerzas naturales, imaginando que toda esa gente no estaba allí Nuevamente me llegó el fluir con la marea Configuré mi mente y entendí el querer que me azotaba con tanta fuerza La misma fuerza con la que el mar me trasladaba de un lado a otro. Al fin y al cabo pertenezco a un signo de agua, pensé ingenuamente Un poco atontada ante su ímpetu Volví a reflexionar; por que quería que la multitud desapareciera? Es que, para gozar de la naturaleza debemos estar completamente solos? Me pregunté si así de egoístas somos los seres humanos...