Nueva yo

Evolución. Cambio. Cómo cuesta, pero miras atrás y te das cuenta de que todo lo que sufriste tenía un propósito, valió la pena. No era una lucha sin sentido. Noches de llanto, charlas interminables, tratando de entender más la vida, a las personas y a todo eso que tanto duele y dolió. Buscando la vuelta para desapegarse de aquella gente que por algún motivo no debía estar en nuestro camino. Quiere decir que eran malas personas? No, algunos mejores, otros peores, pero quien soy yo para juzgarlos? Solo sucedió que ya no tenían más función en mi vida. Cómo muchos dicen, "hay seres que vienen para enseñarte algo, una vez cumplida su misión, se van" y claro que aprendí, demasiado. Lo difícil siempre es dejar ir, la nostalgia siempre se te mete en el medio. Los sentimientos, las personas a las que nos aferramos con tanta fuerza se convierten en una dificultad, en algo que creemos imprescindible, y más para mi, que cuando amo, amo mucho, muy incondicionalmente.
Pero una vez que esa confusión pasa, que te vas acostumbrando un poco a seleccionar, a dejar la inocencia atrás, a entender y a pensar en uno mismo, en lo que es mejor para vos, ahí te cae la ficha. Paz mental amigos. Paz mental! Nada mejor en esta vida. Mi aprendizaje fue inmenso, hoy soy plenamente quien quiero ser, hay un largo camino por recorrer, de todo para perfeccionar, pero sé que voy en ese camino. Tanto dolor te enseña en quién confiar, que cosas valorar, a quien tener cerca. A elegir para uno mismo, a ponerse a uno como prioridad.
Y esto no significa que esas personas que se fueron ya no aparezcan más. Solo que aprendes a tratarlas, a quererlas y que te quieran, sin lastimarte por sus toxicidades. Aprendes que es lo que querés para tu vida, con quién podés ser vos, ser pleno. A quien le podés dar todo, y que valga la pena.
También aprendí a quererme más, a valorarme, a estar sola. Y no hablo de soledad absoluta, hablo de ser autosuficiente, de poder encontrarse con uno mismo y decir, estoy justo donde quiero estar, hacia esto me enfoco, y hacia allá voy. Y que me acompañe esa gente linda que elegí.
Por eso agradezco al universo, a lo malo, a lo bueno, a aquellos momentos, memorias, personas, peleas, alegrías, y todo eso que viví para llegar al presente de esta forma. Con una mente clara, reconociendome. Sin todo eso que pase, nunca hubiera podido evolucionar tanto. Me doy cuenta de que fue muy necesario.
Este es un post feliz, hay mucha paz en mi. La magia del universo me enseñó y demostró una vez más que todo tiene un motivo. El destino nunca se equivoca.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Extrañar.

De novatos y veteranos en la vida